Mercosur entra en una nueva fase de aplicación del acuerdo con la UE bajo la presidencia uruguaya

Paraguay participa en la coordinación regional que está trasladando el Acuerdo Mercosur–Unión Europea de la fase política a la operativa, con reglas de origen, contingentes y procedimientos aduaneros ya en el centro de la agenda.

El Mercosur abrió en agosto una nueva etapa de seguimiento de su agenda comercial externa bajo la Presidencia Pro Tempore de Uruguay. En la reunión del Grupo de Relacionamiento Externo celebrada el 7 de agosto, las delegaciones revisaron expresamente la implementación del Acuerdo Mercosur–Unión Europea, además de los acuerdos con EFTA y Singapur y otras negociaciones en curso. Paraguay estuvo representado por el Ministerio de Relaciones Exteriores, con participación de funcionarios de Economía, Industria y Comercio y de la DNIT.

El encuentro llega algo más de tres meses después de que el Acuerdo Interino de Comercio empezara a aplicarse provisionalmente, el 1 de mayo de 2026. Paraguay había incorporado previamente el instrumento a su ordenamiento mediante la Ley n.º 7634/2026. Según el Ministerio de Relaciones Exteriores, la UE liberalizará el 93% de sus importaciones procedentes del Mercosur en un plazo máximo de diez años, mientras que el bloque sudamericano dispondrá de hasta quince años para liberalizar aproximadamente el 90% de sus compras a Europa.

La implementación ya tiene consecuencias prácticas para las empresas. En mayo, la Comisión de Comercio del Mercosur concluyó la adecuación técnica de nomenclaturas y reglas de origen y confirmó la carga de los contingentes otorgados por la Unión Europea en el sistema regional de administración de cupos. Para los exportadores paraguayos, ello implica que el acceso preferencial dependerá no sólo del arancel aplicable, sino también del cumplimiento de las reglas de origen, requisitos sanitarios y procedimientos documentales correspondientes.

Reunión de coordinación del Mercosur para la aplicación del acuerdo comercial con la UE

 

El Gobierno paraguayo estima que al menos el 95% de las exportaciones actuales y potenciales del país podrán acceder al mercado europeo con arancel cero o tratamiento preferencial. El beneficio, sin embargo, no será automático: para las empresas paraguayas, la ventaja competitiva dependerá cada vez más de su capacidad para acreditar origen, trazabilidad, calidad y cumplimiento regulatorio. Para los inversores extranjeros, el nuevo marco refuerza además el atractivo de Paraguay como posible base productiva dentro del Mercosur con acceso preferencial a la UE, siempre que la estructura de producción satisfaga las reglas del acuerdo.

Fuentes