El tipo del 10% del Impuesto a la Renta Empresarial es uno de los principales
argumentos utilizados para presentar Paraguay como destino de inversión. El dato es
correcto, pero incompleto. Cuando se analiza una inversión extranjera real aparecen el
Impuesto a los Dividendos y Utilidades, los convenios de doble imposición, las reglas
sobre rentas obtenidas en el exterior, las retenciones a no residentes y los precios de
transferencia. En función de cómo se estructure la inversión, dos sociedades
paraguayas con exactamente el mismo beneficio pueden soportar cargas fiscales muy
diferentes.